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NO OLVIDEMOS EL 17 DE ABRIL por Julio Gonzalez Rebull No olvidemos a los mártires que entregaron sus vidas y que, siendo muy jóvenes, lo abandonaron todo para acudir al llamado de libertad de su patria. No olvidemos que las mismas razones que llevaron a los miembros de la Brigada 2506 a pelear en Girón, Playa Larga y San Blas han seguido vigentes, desangrando a Cuba durante más de 47 años. No olvidemos a los valerosos aviadores cubanos que, después de volar por más de tres horas desde Nicaragua a Bahía de Cochinos, y en duelo desigual, fueron derribados por cazas cubanos que operaban, frescos, a 25 minutos de Girón, quedando también aniquilada la mitad de la flota de bombarderos B-26 de la Brigada. No olvidemos a los que murieron asfixiados en la fatídica rastra, episodio dantesco que sólo son capaces de llevar a cabo elementos monstruosos, asesinos que desgobiernan a Cuba y que, tristemente, siguen siendo admirados, cuentan con aliados y son ayudados por muchos gobiernos del hemisferio y del mundo entero. No olvidemos a aquéllos que fueron ametrallados en el aire cuando descendían, en sus paracaídas, ansiosos de tocar tierra cubana para comenzar la lucha, ilusión patriótica que no pudieron lograr pues fueron asesinados sin poder ripostar la cobarde agresión desde tierra. No olvidemos a los que, meses antes de la invasión, se infiltraron en Cuba después de riesgosos viajes, vivieron en el clandestinaje y fueron capturados y luego fusilados bajo el grito de ¡Viva Cristo Rey!. No olvidemos a cuatro pilotos norteamericanos que voluntariamente volaron sobre la zona de combate y entregaron sus vidas a una causa que creyeron que no sólo redundaría en la libertad de Cuba, sino que también contribuiría a mantener la democracia en el hemisferio y, por ende, la honra de la nación norteamericana, nuestros aliados en aquella acción. No, queridos compatriotas, no nos olvidemos. Sé que tenemos fama de tener mala memoria, pero olvidar sería manchar el sacrificio de miles de mártires que no sólo entregaron sus vidas en Bahía de Cochinos, sino en los paredones de fusilamiento, en el clandestinaje, en las lomas del Escambray y en otras tantas acciones heroicas que recoge la historia de la lucha por la libertad de Cuba. Como mínimo, recordemos y elevemos una plegaria por el eterno descanso de todas esas almas. |