Era abril 17, madrugada
en mi patrtia alboreó libertad,
otra vez se escuchó la clarinada
de Baire y Demajagua en hermandad.
Fué en Girón por la sangre derramada
con valor y heroismo en saciedad,
que pudo ser mi patria liberada
si la traición no asoma su maldad.
Siempre recordaremos esa fecha,
cuando en lucha valiente los cubanos
en la playa dejaron su cosecha.
Con su muerte sembraron la semilla:
la gloriosa Brigada no se humilla
ni dialoga ni acepta a los tiranos.
Felipe González Concepción
Poeta cubano
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