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Organizacion Autentica
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La Tesis del Autenticismo, Dentro del Proceso Revolucionario
Por Eduardo Suárez Rivas
Cada acontecer histórico, va teniendo fases cambiantes y compele estar ojo
avizor para lograr el objetivo. Asi ha pasado tambien con la tesis política del
PRC(A), cuya ponencia tuve y cuyo respaldo desde Carlos Prío, los miembros
del Directorio Revolucionario, las areas, etc., han ido cerrando filas y
llevando con la palabra, con el artículo, etc., la bondosidad de la misma,
en un momento que no tenemos una táctica mas útil que ejecutar. La
manifestación del 17 en Miami, cuyos organizadores trabajaron intensamente,
puso de manifiesto esta verdad axiomática. Había algunos miles de
cubanos, habia bastante gente joven por vez primera quizas y había la
confusión de los que siguen hablando de coexistencia, cuando en la tesis
se niega enfáticamente, tanto ella como el diálogo, como todo tipo de
compromiso, que no conlleve la independencia, la libertad, la soberanía
y demas esencias vitales de lo que constituye la cubanía. Tenía ademas
un mensaje para Cuba, era de conciliación, de abrazo fraterno. No
levantabamos la guillotina de Robespierre y de Saint Just, sino de
excarcelación de todos los presos políticos, de exoneración a
los titulados «comunistas» que prestaron su concurso al ansia de
recuperación de la Patria. No había pedido de bienes, había
mas bien ofrecimientos para una Patria de mas bienestar y felicidad para todos.
Incluso, rechazando todo totalitarismo, admitía hasta un sistema socialista democrático, si la Convención
del Pueblo por el uso del poder constituyente lo imponía.
Negaba a todos, con excepción de los cubanos de tener plenipotencia para
tratar, sin la presencia de la cubanía beligerante.
Y la tesis a prendido en todas partes, no se dice que es auténtica, pero
se repiten sus consignas. Cuando Carlos Prío y otros avanzamos en la
manifestacion, tuvimos aplausos, manos abiertas, en vez rechazo y de
pedradas.
Por los síntomas, el diagnóstico es terminante, aunque se empeñen
en curar los virus con flores de tilo, o con rompezaragüeyes.
Si repasamos la revolución francesa, encontraremos muchas peripicias
disímiles: Los Estados Generales, el regicidio, la montaña,
los girodinos, los jacobinos, la Comuna, etc. incluso el corso genial de
Napoleón Bonaparte. Pero recordemos a Marat, con su diario
«El amigo del Pueblo», en el que las clases pobres, los
plebeyos, los campesinos, la pequeña burguesía, encontraron
un ardiente defensor. No temió ninguna lucha de su instinto
revolucionario le permitía adivinar, casi infaliblemente, todo
aquello que no alcanzaba a saber de manera cierta. Acusó a Mirabeau
de traiconar la revolución, presintió la huida del rey,
rasgó los velos con que se cubría la burguesía para
esconder sus designios hostiles al pueblo. Y no se detuvo ni ante la
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que era
un verdadero "fetiche", para argumentar que era una trampa para engañar
al pueblo, divertir a los tontos, porque en uacute;ltima instancia le concede a
los ricos todas las ventajas y honores del nuevo régimen... nadie
fue atacado con rabia mas feroz que Marat. Pero el pueblo lo consideraba
su amigo. No buscaba la popularidad barata, no temia decir las verdades y
mostrar los errores. Por eso vieron en el, el Auténtico Amigo del pueblo,
y le recompensaron con su confianza ardiente.
Si queréis comprobar las peripecias de nuestra verdadera revolución
cubana, no tenéis mas que leer el folleto del malogrado, Sub de Gobernación,
Enrique Fernández, en su brillante trabajo "La verdad del 4 de Septiembre".
Los argumentos son demoledores, enjuicia cada momento del proceso de la
República, señala sus errores y determina las rectificaciones.
Cuando habla de los dictados de la Geografía y de la Historia, señala
la función inglesa, la rusa, la de los EE.UU. etc. Respecto a Cuba,
dice: «La misión de Cuba en el concierto interamericano es rendir culto
a la gratitud». Y analiza con maestría este epígrafe, para
aseverar que la proximidad a nuestras costas, la vecinidad no justifica la
servidumbre. Aduce, que mucho mas cerca de Francia esta Suiza y Holanda de
Alemania y a nadie se la ha ocurrido que esas naciones tengan que vivir en
perpetuo vasallaje.
Y cuando se refiere a nuestra conciencia nacional, señala: «nada
tiene que ver los EE.UU. con su creación. Son ajenos a nuestra
cultura, a nuestro idioma, a nuestras nacionalidades. El principio
democrático que informa nuestra lucha independentista se inspira en la
revolución que declaró los Derechos del Hombre y no en la
que redactó el Acta de Independencia».
Hace un fuerte ataque al A.B.C. de falsificar la Revolución y
de ser el fiador moral del ingerencismo. No quiero insistir en los
párrafos de su trabajo. Traería nuevos conflictos con revolucionarios y
con los Estados Unidos.
Pero sí, someramente voy a referirme a su exposición del
4 de Septiembre: «El estas líneas escribe, vio salir el sol
el 5 de Septiembre de 1933 acodado a la baranda del Club de Oficiales. Fue
un día que quedó grabado para siempre en la historia de Cuba.
«¿ Cuál era el motivo del aquel acto que tan profundamente pertubaba al
país »? ¿Respondió a un sentimiento ideológico,
era un simple asalto al poder o una mera cuestión de
preeminencia ?
Sería enpequeñecer la cuestión, querer juzgar un
movimiento trascendente por las intenciones de sus autores materiales. Un
proceso histórico no sufre alteración notable, porque un
oportunista, un despechado, se incorpore a la zaga del movimiento. No es mi
proposito hacer el juicio de los participantes del movimiento en sí.
«El 4 de Septiembre es un hecho mas saliente del proceso historico
todavia en desarollo. (Me refiero a la parte civil del movimiento que dio
a este su verdadera transcendencia y no a la parte militar, que solo cabe
discutir su influencia por su participacion, que por otra parte tiene
menos importancia que la que se le ha querido atribuir).
«La caída de Machado no señala el inicio de la Revolución,
sino la claudicación del pasado ingerencista y claudicante».
Enrique Fernández, encuentra la verdadera causal del proceso, desde
la caída de Trejo, que cambia su modesto propósito por la
verdadera revolución. La personifica el directorio estudiantil, el
directorio por antonomasia, el de 1930, concreción y símbolo
de nuevo sentimiento.
Y tras un análisis exhaustivo, termina diciendo: «Con todas estas
limitaciones, el Directorio es el más notable movimiento de fe y
de ideal que registra la historia de Cuba desde las Guerras de
Independencia. Aquellos jóvenes que fueron bruscamente hombres, lo
desafiaron todo por una Cuba ideal, que no satisfacía su emoción
o instinto, pero que la concebían radicalmente distinta a aquella que
en la que habían crecido. Y si en su lucha ejemplar se vieron
obligados a asumir atribuciones superiores a su preparación y a su
experiencia, culpa no fue suya, sino de aquella generación, que por
sus años le correspondía hacerlo; por lo cual, era en su
inmensa mayoría responsable de la vergonzosa contra el cual
reaccionaba la juventud cubana».
Corolario: El momento es distinto. Hay una Nación en diáspora.
Una potencia foránea colonizada a Cuba y convertida en base militar
para atacar a nuestra civilización. Hay que buscar como el
Directorio Revolucionario una tesis que nos salve del imperialismo y del
totalitarismo castrista. Y creemos firmemente que la hemos aportado.
Y a los eternos mensajeros de sus defraudaciones, los instamos a que
busquen otra mejor, para apoyarla si necesario fuera.
Mes del autenticismo acordado por el área de Miami.
Febrero 19 de 1974.
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«La libertad cuesta muy cara: es necesario a resignarse a vivir
sin ella, o decidirse a comprarla por su precio»
José Martí
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Ante este esperanzador episodio de la tragedia cubana, el Partido
Revolucionario Cubano (A.) apoya una vez más a la Ley Helms-Burton y
esta posición del Presidente que además, agradece.
En el futuro, en una Cuba Libre y Democrática, discutiremos,
civilizadamente, aspectos secundarios del plan de Gobierno Norteamericano
hacia Cuba.
Tomado de:
Partido Revolucionario Cubano - Boletin Oficial
9/1996 - 2/1997 - Vol. No.2

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