El Hombre que Cambió el Curso de la Historia de Cuba
Por José A. Adán
Ha muerto el Dr. Juan Antonio Rubio Padilla, médico notable y
revolucionario Auténtico, de quien dijo el Dr. Lasaga, en su
oración fúnebre, que era un «hombre escandalosamente
honesto». Un nutrido grupo de cubanos que no hemos renunciado a nuestra
lucha por la vigencia de la democracia, le dió el último
adiós el 25 de septiembre de 1989 en un cementerio de Miami, Fla.
La agitación estudiantil universitaria se gestaba desde muchos
años antes del fatídico 30 de septiembre de 1930. Sus
organizadores pertenecían al estudiantado de la Facultad de
Derecho y sus integrantes eran, entre otros. Carlos Prio Socarrás,
Tony Varona, Rafael Rubio Padilla.
Rafael Trejo y Raúl Roa. Se reunían en el "Patio cte. los
Laureles", de allí que el manifiesto que publican el 34) de
septiembre convocando al estudiantado a la lucha contra Machado, aparezca
fechado en ese legendario patio universitario. El 24 de septiembre,
después de una de las irregulares reuniones, Rafael Trejo
observó que su amigo Rafael Rubio Padilla sufría de
una fiebre alta (éste padecía de paludismo), Trejo
decidió enviar a su amigo a Guane, donde vivían los
padres de éste; lo acompañó hasta el tren
y al despedirlo le dijo: “Vete tranquilo que no va a pasar nada malo”.
En Guane, Rafael quedó bajo el estricto cuidado médico de
su padre, el Dr. Antonio Maria Rubio, el hombre de Maceo en Pinar del
Rio en la Guerra de Independencia de 1895. El 1 de octubre de 1930,
Rafael recibió dos telegramas. El primero de Carlos Prío:
«Trejo muerto. Ven», el segundo de Roa: «Trejo asesinado. Ven».
El enfermo se dispuso a cumplir con el llamado de sus compañeros;
pero sus padres y el hermano Juan Antonio lo disuadieron.
ofreciéndose este último en viajar a La Habana e integrarse
al grupo de su hermano. Rafael le entregó una carta de
presentación para Carlos Prío, y partió a
encontrarse con su destino.
Así entraba en la historia Juan Antonio Rubio Padilla. El Directorio
se fundó después de la muerte de Trejo, como la
organización estudiantil contra Machado. El intento insurreccional
de 1931, dirigido por los líderes de la política tradicional:
Gral. Menocal y Cnel. Carlos Mendieta, se hundió en los pantanos de
«Rio Verde». A partir de este hecho el Directorio asume el liderazgo de la
lucha contra la tiranía, legitimándolo con un rosario de
víctimas que se inicia con la sangre de Trejo.
La tiranía intensifica su represión, las filas del
Directorio se clarean con la muerte y la prisión de sus
integrantes. Pero, aún en la cárcel, los sobrevivientes
actuan; entre ellos se destaca por su talento Juan Antonio Rubio Padilla.
El 8 de noviembre de 1932 fue electo presidente de los Estados Unidos de
América Franklin D. Roosevelt. Los elementos «plattistas» cabildearon
con éste para una solución al angustioso problema cubano.
Roosevelt envió a La Habana a Benjamin Summer Welles para que
mediara entre las fuerzas en pugna, de manera que Machado terminara su
período presidencial y se produjera una salida electoral al conflicto
mediante la legislación correspondiente que facilitarla la
participación de todos los factores. Los Estados Unidos se
comprometían a mejorar la situación económica del
país. A esta gestión se le llamó «La Mediación».
Se opusieron a la misma el Directorio y el ABC Radical porque se violaba
la soberanía nacional. El Gral. Menocal, jefe de los conservadores,
se opuso también; pero para desconocer al ABC y a la
Agrupación Unión Nacionalista de Mendieta.
Los propósitos promachaditas de Roosevelt torcieron su rumbo. Lo
imponderable jugó su baza. Welles quedó fascinado por la
figura del Dr. Carlos Saladrigas Zayas, uno de los plenipotenciarios del
ABC. Este convenció al embajador americano de que, con Machado en
el Poder jamás habría solución. Esto selió el
destino de Machado y tuvo que partir para el exilio el 12 de agosto de
1933. Lo sustituyó en la presidencia de la República el Dr.
Carlos Manuel de Céspedes, coronel de la Guerra de Independencia.
El producto de «La Mediación» no resolvía los grandes problemas
político-sociales que aquejaban al pueblo de Cuba, que sufría
la desmoralizadora acción de la Enmien-da Platt y su secuela colonial
y semifeudal. Los mediacionistas, pretendieron que con la salida de
Machado todo se concretarla al cumplimiento de las sugerencias de la
embajada americana dentro de los cánones del «plattismo». Cualquier
cambio anormal en la dirección política de un estado desata
las fuerzas que reclaman cambios y soluciones a las contradicciones que se
han generado dentro de la sociedad. Y esa manifestación
histórica se reprodujo en Cuba. Estudiantes, soldados y
trabajadores hicieron una revolución que no esperaban los que
hasta entonces hablan determinado en el país.
El Directorio inmediatamente comenzó a contestar el Gobierno de
«la mediación». El 22 de agosto del 33 pide a los «elementos sanos
de las fuerzas armadas» que apoyen el programa de gobierno del Directorio.
Posteriormente denuncia el decreto del Presidente Céspedes por el
que cesan en sus cargos todos los funcionarios electos durante el gobierno
de Machado, y convoca a unas elecciones. generales para febrero de 1934.
El Directorio señala que este Decreto es una añagaza del
imperialismo yankee para mantenernos en una condición semi-feudal.
Los que fuimos testigos de aquellos días esperábamos que las querencias
del Directorio se abrieran paso. Y así fue. El 4 de septiembre de 1933,
un grupo de sargentos y soldados obtuvieron permiso para una asamblea
en el teatro de Columbia, el campamento militar más importante de Cuba;
el propósito de los reunidos era pedir: «No licenciamientos, aumento de
sueldos, supresión de los asistentes de oficiales, mejoras en el uniforme
que incluía el uso de gorra de plato, botas de tubo y uniforme de gala
verde olivo». Respetuoso como soy de la verdad histórica, señalaré que
Fulgencio Batista y José Eleuterio Pedraza conspiraban con «Pro Ley y
Justicia» contra el gobierno de Céspedes. El enlace aún vive en Miami:
Manolo Arán, quien siempre ha dado fe de ello y de cuya honestidad nadie
puede dudar.
Tan pronto tiene conocimiento el Directorio de lo que sucede en
Columbia, se traslada a este lugar, después de juzgar y ejecutar a José
Soler. En la posta por donde entraron fueron recibidos por el estudiante
de Medicina Veterinaria, el soldado Genovevo Pérez Dámera. Ya estaban en
Columbia los dirigentes de Pro Ley y Justicia el ABC Radical de Oscar de
La Torre. Juan Antonio Rubio Padilla conocía a Batista desde líos tiempos
en que el suegro de éste trabajaba en el Hospital de Dementes de Cuba
“Mazorra”, del cual habla sido Director el padre de los Rubio Padilla.
Juan Antonio y Batista acordaron que se leyera a los reunidos el
Manifiesto Programa del Directorio. Juan Antonio lo leyó y pidió su
aprobación a la tropa que delirantemente lo aprobó dando gritos de:
¡Viva Cuba Libre!
Así, por aclamación, se cambió el curso de la historia. Batista y Juan
Antonio impartieron órdenes a los regimientos de la isla, mientras
Pedraza se ocupaba de todo lo de Columbia.
De inmediato se constituye La Agrupación Revolucionaria de Cuba y se
crea un gobierno colegiado integrado por: Dr. Ramón Grau San Martín,
Sergio Carbó, Guillermo Portela, José M. Irrizari Gamio, y Porfirio
Franca. Carbó fue escogido por su popularidad dentro de los militares y
Porfirio Franca a propuesta de Rubén de León, para darle representación
a las fuerzas conservadoras, dado que don Carlos de La Torre y Huerta
ponía reparos a mtegrar el nuevo gobierno porque su yerno, el abogado
Armando Rosales, lo presionaba a ello, por sus vinculaciones con los
intereses americanos que representaba su bufete.
La Pentarquía fracasó. El Directorio así lo comprendió y el 8 de
septiembre deI 33 dió un voto de confianza a los Pentarcas para
que eligieran al Presidente de la República. Me contó Juan Antonio
que se retiró a descansar a la Clínica Casuso. Pero se sentía inquieto.
desconfiaba. Fue a la residencia de su primo y amigo el Dr. Gustavo
Cuervo Rubio, en cuya casa dormía muchas veces. “Cuando entré en casa
de Gustavo -cuenta Juan Antonio Concha me dice que Gustavo está en casa
del General (Menocal), porque Portela lo visitó y le dijo que lo
designarian Presidente de la República. Esto me anonadó - continúa
diciendo Juan Antonio comprendí que si Gustavo llegaba a la Presidencia,
la revolución seria aplastada, y eso yo tenía que evitarlo a toda costa.
Fue a casa del Dr. Grau, le relaté lo sucedido y lo convencí de que
aceptara ser el Presidente, que yo me ocuparla de que así fuera la
solución de la crisis de la Pentarquía. Regresé a la Clínica Casuso
y me comuniqué telefónicamente con varios compañeros y nos repartimos
los nombres del resto para citarlos esa noche en Palacio y revocar
acuerdos”. En la noche del 9 de septiembre del 33, en el Salón de los
Espejos se reunió el Directorio. “Por su ejecutividad propuse a “Mongo”
Miyar -continuó- contaba con ello para lograr mis propósitos”. Juan
Antonio pide se revoque el voto de confianza a los pentarcas, arguyendo
que el Directorio no podía delegar poderes y responsabilidades, Lo que
se aprobó por unanimidad. Seguidamente se propone por él se designe al
Dr. Ramón Grau San Martín presidente de la República. Como
contrapropuestas Chibás, Felipe Pazos, Justo Carrillo y Polo Miranda
propusieron a Gustavo Cuervo Rubio y Rubén de León al Dr. Presno.
Durante el debate Chibás y Pazos acusan a Juan Antonio de tener
interés personal en lo de Grau, su profesor de Facultad. Responde
el aludido: “De todos los aquí reunidos el más beneficiado con la
Presidencia de Gustavo sería yo, que vivo en su casa. Propongo a Grau
porque quiero evitar que los conservadores tomen el poder. Si esto
ocurriera tendríamos guerra civil, porque los hombres del 4 de Septiembre
no se dejarían masacrar por la oficialidad que volvería a los mandos ...
Traicionarmamos a quienes apoyan sin reservas nuestro programa”.
Ramón Grau San Martín fue designado Presidente y Carlos Prío y Juan
Antonio fueron comisionados para informar a los Pentarcas de la decisión
del Directorio.
Ramón Grau San Martín juró ante el pueblo rechazando la Constitución de
1901 por contener la Enmienda Platt. Ese 10 de septiembre de 1933 nació
nuestra Repúb lica En 130 días transformamos el país, amos a nacionalidad
cubana, eliminamos el feudalismo económico y los rezagos del colonialismo.
Toda la legislación que hizo progresar a Cuba surgió en esos días del
Presidente Revolucionario. Decretos-Leyes tras Decretos-Leyes pusieron
de pie nuestro pueblo, de tal manera que las fuerzas an cubanas no
pudieron evitar que sus preceptos cons -tuyeran el cuerpo del articulado
de la Constitución 1940.
Todo ello fue posible porque Juan Antonio Rubio Padilla vinculó a las
fuerzas armadas al Directorio y Programa, y que, en la hora crítica,
decidiera la elecci del Dr. Ramón Grau San Martín como presidente
revolucionario de Cuba.
En abril de 1869, el Bayardo de la Revolución del 68, Ignacio Agramonte
y Loynaz, estableció la juridicidad constitucional del esfuerzo
libertador, para que la República fuera democrática y todos sus
ciudadanos libres. Estos principios normaron todo el proceso libertador.
En 1933 Juan Antonio Rubio Padilla cambió el curso de la historia
republicana con la designación del Dr. Ramón Grau San Martín para la
Presidencia de la República. El presidente revolucionario.
Adiós Juan Antonio Rubio Padilla, Bayardo del 33.

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