DOCTRINA POLÍTICA AUTÉNTICA
Dr. Ramón Grau San Martín. Septiembre 16, 1935.
Texto de la llamada "Doctrina Política Auténtica", según fue expuesta en la
último de las tres conferencias dictadas por Ramón Grau San Martín en el
Centro de Estudios Pedagógicos e Hispanoamericanos de Panamá, el 16 de agosto
de 1935.
POSICIÓN DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO CUBANO
(Auténticos) en la Política Cubana
I. Resumen analítico de la actual situación cubana
La situación actual de Cuba presenta las siguientes características:
En el aspecto económico, supeditación casi completa del crédito, el comercio y
la industria nacionales al capital extranjero; desplazamiento de los nativos
del trabajo, la tierra y la riqueza de Cuba.
En el aspecto político internacional, ingerencia constante, efectiva y
perjudicial de los extranjeros en la política interna de Cuba.
En el aspecto político nacional, imperio de una dictadura onerosa, retrógrada
y sanguinaria, con todo el poder en manos del Ejércitos, cuyas desmesuradas
prerrogativos actuales le confieren caracteres de casta, y cuya exorbitante
invasión de las posiciones administrativas y políticas lo sitúa como un
partido político más.
Merecen ser citados, como auxiliares del Ejército –partido político armado,
dueño del poder -- los altos funcionarios civiles del gobierno que le prestan,
por una parte, una apariencia civil externa, y por otra, servicios de orden
técnico en la administración del Estado, que el Ejército sería incapaz de
desempeñar.
Las consecuencias de ese triple acondicionamiento característico del Estado
cubano son: la depauperación progresiva, el abandono de la instrucción
primaria y superior, el retroceso educacional, cultural y técnico, la
degradación política nacional, el rebajamiento de su posición internacional,
la perturbación perenne de la vida pública, el sufrimiento profundo del
pueblo. Su resultado final e inevitable es la rebelión popular.
II. Factores esenciales de la situación cubana
Los factores esenciales de la actual situación cubana, que son al mismo
tiempo sus causas y condiciones históricas coherentes e indisolubles, son
tres.
Primero: El imperialismo financiero, detentador de la riqueza cubana, que ha
subestimado la mano de obra nativa, o la ha reemplazado por la más barata aún
de extranjeros importados ex profeso, reduciendo así a las masas trabajadoras
cubanas al más precario de los estados económicos, y que ha implantado en Cuba
el latifundio y la monoproducción con grave detrimento para la economía
nacional.
Segundo: Las personas y los sistemas de la vieja política, cuya sumisión a los
intereses extranjeros ha favorecido grandemente el desplazamiento de los
nativos de los medios de control de la riqueza cubana; y,
Tercero: El Ejército, que, dirigido mercenariamente ha representado el
instrumento coercitivo necesario para imponer los designios de la vieja
política, al servicio de los grandes intereses invasores. Actualmente el
Ejército, desbordando el marco de su antigua condición de simple instrumento,
e impulsado por un exacerbado espíritu de clase, surge como un partido
político actuante, el cual ha sojuzgado sin lucha a los viejos políticos, ha
controlado el poder, y pretende destruir y exterminar la Revolución.
III. Concepto general de la Revolución y definición de la doctrina política
Auténtica
El Partido Revolucionario Cubano (Auténticos), considera, en general, una
revolución como un proceso que tiende a operar tranformaciones profundas en lo
económico, en lo político y en lo social, que redunden en beneficio inmediato
de las mayorías oprimidas y desposeídas.
El pueblo cubano ha sido despojado de todos los medios y funciones sociales y
políticos que pudieran permitirle controlar en su provecho los resortes
económicos del Estado. El capital, la industria, el comercio, el crédito, el
trabajo, las tierras, el mando de las Fuerzas Armadas y la dirección de la
cosa pública están en manos de extranjeros o de nacionales adictos a ellos.
Semejantes fenómenos han tenido lugar en otros pueblos de América y son los
síntomas de un fenómeno general: la hegemonía continental del imperialismo
financiero
Después de la tiranía de Machado, durante la cual se agudizaron al extremo el
malestar y la depresión resultantes de las causas que más arriba se señalan,
el pueblo cubano se ha visto irresistiblemente compelido a una evolución
ideológica que lo orienta hacia la reconquista de la riqueza de Cuba: Cuba
para los cubanos. El Autenticismo es la formulación de esa tendencia de
emanipación territorial, económica y política.
La doctrina auténtica preconiza en Cuba la lucha por la liberación del Estado
cubano de la existencia semicolonial a la cual quedó sometido después de la
guerrra contra España por la independencia.
La doctrina política auténtica, de acuerdo con la actual tendencia socialista
de la humanidad, preconiza, igualmente, la lucha por el mejoramiento de la
clase trabajadora cubana: suficiente trabajo y suficientemente remunerado,
para los trabajadores cubanos; suficiente tierra productiva para los
campesinos cubanos; guerrra contra el latifundio y la monoproducción. La
doctrina política auténtica señala como necesarios la intervención y el
control del Estado en la economía nacional y la intervención directa de las
clases productoras de la riqueza en la dirección del Estado. La doctrina
política auténtica, de caracteres definidamente revolucionarios, es
esencialmente nacionalista, socialista y antimperialista.
IV. La reacción y la Revolución. Posición del PRC.
En Cuba se libra una lucha vital entre dos corrientes de signo contrario: la
reacción y la revolución.
Los elementos de la reacción han sido ya señalados: los grandes intereses
extranjeros, los viejos partidos políticos y las Fuerzas Armadas a su servicio.
Procede agregar aquí a todos aquellos que hayan pactado o que pacten
con esos intereses y esa política, aceptando la ingerencia extraña, o
acudiendo a ella, para resolver los asuntos internos de Cuba.
En cuanto a los elementos revolucionarios, existen en Cuba, como en todos los
países, organizaciones radicales extremistas de carácter internacional que
mantienen las doctrinas del comunismo.
La expresión revolucionaria, de definida y comprobada ejecutoria
nacionalista, grandementte mayoritaria, está representada por el Partido
Revolucionario Cubano (Auténticos).
V. Diferencia específica del Autenticismo
El autenticismo debe ser claramente diferenciado de otras doctrinas o
tendencias. No hay que insistir sobre las diferencias medulares que lo separan
de los partidos políticos tradicionales—típicamente ingerencistas, y de las
facciones que ha adoptado esa política--. Respecto al comunismo, sin contar
las diferencias de actitud en relación con la propiedad privada, basta
recordar, para diferenciarlo, el aspecto esencialmente nacionalista del
autenticismo.
Queda una diferencia fundamental por establecer. El carácter del
autenticismo, definido en las presentes declaraciones como esencialmente
nacionalista y socialista, podría incitar a la errónea afirmación de que
trata de una tendencia de tipo fascista o nazista,
Conviene declarar enfáticamente que existen diferencias básicas entre esas
escuelas y el autenticismo. Los países fascista, libres de toda ingerencia
extraña en sus asuntos interiores, son países cuyo socialismo y sindicalismo
les sirven, sobre todo, para acrecentar la potencialidad del Estado, y
robustecerlo frente a otros países, y cuyo nacionalismo les sirve de estímulo
para la expansión y la conquista. Las doctrinas políticas fascistas y nazistas
son doctrinas imperialistas.
La doctrina política auténtica del Partido Revolucionario Cubano preconiza la
lucha por liberar a Cuba del imperialismo, por emanciparla del estado
semicolonial en que está sumida, por socializarla para que los trabajadores
cubanos se vean libres de una miseria inhumana, por rescatar la tierra y la
riqueza de Cuba, por defender su soberanía, por Cuba para los cubanos. La
doctrina política auténtica es una doctrina antiimperialista
VI. Conclusión
El Partido Revolucionario Cubano ( Auténticos), con la posición privilegiada
que le da el hecho de agrupar la gran mayoría de los elementos de la
Revolución, con su bien definida e invariable línea, con su historia de
gobierno, con sus huestes predominantemente jóvenes probadas en la ideología y
en la acción, con su inmenso arrastre popular, con su organización nacional
completa, con su dirección política y técnica perfectamente idóneas, es el
único gran núcleo que puede hacer y que hará en Cuba la revolución
nacionalista, socialista y anti-imperialista. A su favor están la solidaridad
y la simpatía de todos los pueblos que en la América luchan por su libertad.
Su acción cuenta hoy con un ambiente propicio y con circunstancia exteriores
favorables. No existen limitaciones incontrastables, de orden internacional,
para el triunfo de la etapa histórica que él representa. La Revolución
Auténtica es el porvenir inmediato de Cuba.
El Partido Revolucionario Cubano (Auténticos), somete las anteriores
consideraciones de orden doctrinal y de orden práctico al pueblo de Cuba, a
los que aspiran a vivir en una patria mejor, a los revolucionarios todos, y,
basado en ellas, los invita a militar en sus filas, listas a marchar contra la
reacción.
FIN

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